Spoiler, este post no está escrito con chatgpt.
Desde que entró Chatgpt a nuestras vidas el mundo ha cambiado. Aún no sabemos si a mejor o peor, pero lo que está claro es que las inteligencias artificiales (IAs) han venido para quedarse (y están cogiendo los mejores sitios). Están arraigándose tanto que la forma en la que nos relacionamos con internet está cambiando de forma muy rápida.
Un ejemplo, tengo un vecino de 22 años que no usa Google desde hace medio año. Todo, y cuando digo todo es todo, lo busca por chatgpt o similares. Desde una camiseta hasta una duda sobre política internacional. Mi vecino ya no entra en el buscador, hace una pregunta y bucea durante minutos entre diferentes web en busca de la respuesta. Chatgpt se la da en segundos de forma rápida, limpia y ordenada. Esto le pasa a mi vecino, pero como nos dicen las analíticas de las web que gestionamos en la agencia, está pasando de forma general. ¡Es el mercado, amigo!
Otro ejemplo de que la cosa está cambiando tan rápido… ¡cómo un pimiento! es que varios clientes están perdiendo visitas mensuales a su web (entre un 10 y un 30%). Esto se debe a que sus visitas estaban muy relacionadas con búsquedas informacionales que se las está comiendo Chatpgt o Gemini. Es decir, alguien busca información sobre un tema a día de hoy y antes de poder llegar a una web, ha pasado por una IA o por un buscador donde la IA está en primera posición. ¿Las páginas web han muerto entonces? No, no han muerto, pero las reglas del juego han cambiado. Y mucho.
Así, a bote pronto, se me ocurren dos formas de buscar en internet, una informacional, sin interés en la compra; y otra, transaccional, con un deseo de encontrar solución a una necesidad o problema. Como he comentado antes, las búsquedas informacionales están empezando a tener menos sentido, y se está notando mucho en las estrategias de SEO de las organizaciones. Todo un trabajo de años se está yendo al garete en pocos meses. Las estrategias SEO más enfocadas a transaccionales no se están viendo tan afectadas. Esto se debe a que si buscas en Google un producto o servicio, Gemini no aparece. Al menos de momento.
Ante este nuevo escenario, existen muchas estrategias que replantearse a nivel de visibilidad digital. Como agencias, estamos obligados a estar al día para que estos cambios afecten lo menos posible a los resultados y objetivos de los clientes. Para ello debemos encontrar nuevos caminos y soluciones que lleven a mantener o mejorar los KPIs (indicadores). Como agencias debemos crear nuevos servicios y modificar otros.
A modo de ejemplo, volviendo al SEO, no podemos seguir haciendo lo de antes, con un nuevo contexto que ha cambiado las reglas del juego, y esperar los mismos resultados. Ahora toca no solo estar bien posicionados para Google o Bing, también debemos estarlo para las IAs, ser su su fuente de información fiable, su confidente. Para ello debemos mejorar a nivel técnico y semántico nuestras páginas web. Re-enfocar los contenidos y estructura de las páginas de servicios, pero también del blog. En otro post os hablaremos en más profundidad de esto, pero quedaos con la copla de que no podemos seguir usando, al menos solo, las reglas escritas y no escritas del SEO «clásico».
Como cierre de este post, algo que he comentado con mis compañeras y compañeros de la agencia, es que me da un poco de vértigo el futuro que nos espera. Supongo que ese vértigo lo vivieron las personas que por primera vez usaron un ordenador, o montaron en un coche. La IA está cambiando culturalmente la forma en que nos relacionamos y está ya integrada en todos los ámbitos humanos (economía, cultura, política, educación, etc.).
Este post no lo ha escrito chatpgt, pero podría. Tiempo al tiempo.
