El 17 de junio de cada año conmemoramos el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, una fecha establecida por las Naciones Unidas para sensibilizar sobre las medidas imprescindibles y necesarias que debemos adoptar la ciudadanía, empresas, gobiernos e instituciones para combatir la desertificación y la sequía a nivel global.
Este día nos recuerda la importancia de mantener nuestros suelos saludables y productivos, esenciales para la vida en la Tierra y para la supervivencia de todos los seres vivos.
Se busca fomentar la cooperación internacional y la acción local para restaurar y gestionar de manera sostenible las tierras y recursos hídricos amenazados o en riesgo.
La Comisión Europea calcula que entre el 60-70 % de los suelos en Europa están degradados debido a factores como el crecimiento de las áreas urbanas, la intensificación de las prácticas agrícolas y el impacto del cambio climático.
Estos suelos deteriorados afectan a servicios básicos y fundamentales para la población, como la producción de alimentos y forrajes, la captura de carbono, el control de plagas y la regulación hídrica.
La desertificación es el proceso de degradación de la tierra acentuada en zonas áridas, semiáridas y secas debido a diversos factores, como el calentamiento global, el crecimiento demográfico, la constante deforestación, la salinización de los suelos, la sobreexplotación de los acuíferos y los modelos de producción y consumo insostenibles para los recursos naturales del planeta.
Un suelo degradado es un suelo enfermo, incapaz de producir alimentos o permitir el desarrollo de especies vegetales, lo que afecta a la biodiversidad (pérdida de hábitats y ecosistemas) y aumenta la pobreza e inestabilidad de las comunidades afectadas, sobre todo aquellas que dependen de la agricultura y la ganadería como forma de vida.
Además, los suelos al erosionarse pierden la capacidad de defenderse de sequías, inundaciones e incendios forestales.
“La salud humana y la salud de nuestro medio ambiente están profundamente entrelazadas.” – Audrey Azoulay, directora General de la UNESCO
La sequía es una escasez prolongada de agua, que puede ser causada por falta de lluvias, condiciones climáticas adversas (olas de calor, temperaturas extremas…) o un mal uso de los recursos hídricos (contaminación de ríos, mares y lagos, agotamiento de acuíferos…).
La sequía se mide cuando los niveles de agua están muy por debajo de lo que corresponde en una zona determinada, afectando a la flora, fauna y personas que viven en ella.
A diferencia de otros desastres naturales, la sequía es un proceso lento y acumulativo cuyos efectos pueden durar meses o años.
Existen tres principales tipos de sequía:
El Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía fue proclamado el 17 de junio de 1994 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, coincidiendo con el aniversario de la adopción de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en París.
Este convenio es un compromiso internacional que responde a los problemas de degradación del suelo y tiene como objetivo principal la creación de estrategias nacionales y regionales para controlar y revertir los efectos de la desertificación y la sequía.
Hacemos de lo que más sabemos: somos el altavoz de proyectos con propósito. En los relacionados con el cuidado de nuestros suelos, estamos orgullosos y orgullosas de haber colaborado con estas iniciativas.
Dimos vida y color a la coalición Por Otra PAC, formada por 40 organizaciones de todo tipo: asociaciones de productores ecológicos, ganaderos, organizaciones de cooperación, consumidores y empresas, que trabajan conjuntamente para conseguir una nueva Política Agraria Común.
Creamos la identidad gráfica de la campaña y la adaptamos a diferentes materiales (plantillas de redes sociales, infografías…).
CEDEX es el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas, que entre otras muchas cosas se encarga de Hispagua, el Sistema de Información sobre el Agua. Esta herramienta aporta información a la ciudadanía sobre el estado de las reservas hídricas de nuestro país. ¡Desde Verdes ayudamos a comunicarlo por redes sociales!
También hemos puesto nuestros conocimientos y ganas en comunicar el potencial del proyecto HUSK. Esta empresa es sinónimo de innovación y cuidado del medio ambiente. Transforma la cáscara de arroz, que es un desecho agrícola, en biofertilizantes que ayudan a mejorar la salud y la fertilidad del suelo. Trabajamos una comunicación 360º desde el diseño y desarrollo de la web, hasta el diseño del packaging y vídeos promocionales.
Podemos transformar tu comunicación, aumentar tu impacto y llegar más lejos. ¿Empezamos?